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Papas fritas, Historia

Las papas fritas, una historia de éxito y fama internacional

Las papas fritas, una historia de éxito y fama internacional

Hoy, 20 de agosto , es el día de la papa frita. ¿Por qué? No lo sabemos. De hecho, ni siquiera se tiene conocimiento de cuándo se comenzó a celebrar este día, pero no nos podemos quejar. La papa, eso sí, se descubrió en Perú o Bolivia hace alrededor de 7,000 años y es un buen ejemplo de dominación mundial, pues se fue extendiendo poco a poco a los platos de América Latina, se convirtió en un alimento esencial a lo largo de todo el mundo, franceses y belgas se pelearon por quién las hirvió en aceite primero, después estadounidenses y británicos se pelearon por quién las cortó en rodajas primero y, unos cuantos siglos después, así de la nada, tuvo bien adjudicado el 20 de agosto como su día. ¿Pero cómo llegamos a esto?

Papas fritas, Historia

La historia jamás contada

Corría el año de 1537 cuando el conquistador Gonzalo Jiménez de Quezada junto con su ejército encontró un pueblo abandonado al pie de los Andes de Nueva granada. Sus habitantes habían huido despavoridos ante su llegada dejando tras de sí casi todas sus pertenencias y alimentos. Entre las cosas que aquella aldea nativa dejó atrás se encontraba la papa. Ese fue el principio de su gira mundial.

Las “trufas americanas”, como le llamaron al tubérculo por confundirlo con las trufas tradicionales, cruzaron el océano Atlántico hacia el viejo continente más como una curiosidad del nuevo mundo que como un alimento. Ya para ese entonces el nombre de “patata”, combinación entre la palabra quechua “papa” y la palabra “batata” de origen caribe se comenzaba a popularizar entre los hispanohablantes.

Fue en España y en Italia en donde se comenzó a cultivar la papa, pero pronto se terminó extendiendo al resto de Europa con especial énfasis en dos países: Francia y Bélgica, en donde se produciría el primer altercado por su adjudicación.

 

Una discusión de siglos

Si bien, los franceses se atribuyen la invención de las papas fritas, también llamadas “papas a la francesa”, en realidad la primera mención que se hace de este singular manjar se encuentra en un manuscrito familiar de 1781 en Bélgica.

Según se dice, en las tierras belgas era común hervir pequeños peces en aceite, pero cuando las inclemencias del clima hacían imposible la pesca, los belgas cortaban las papas en bastones semejando a los peces pequeños que solían comer, de ahí su invención.

Es probable, de hecho, que el nombre de “papas a la francesa” se haya atribuido a un error de los estadounidenses en la primera guerra mundial, pues en Bélgica, el francés era en ese entonces el idioma oficial y pudieron haber confundido al ejército belga con el francés por ello.

Aún así, mientras que en Francia las papas fritas no son consideradas un platillo tradicional, en Bélgica sí lo son, por lo que tomar partido por uno de estos países sería sencillo, ¿no? Pero la gira mundial no quedó ahí.

Papas fritas, Historia

Otra discusión entre países

Las papas fritas tendrían una segunda presentación en las “Chips” o “Saratoga chips” también conocidas como “Papas laminadas”. La historia más conocida de su invención es la de George Crum, un cocinero de Nueva York al que, en 1853, le tocó atender a un cliente exigente que le devolvió el plato más de dos veces argumentando que las papas fritas que servían eran demasiado gruesas. George, en venganza decidió cortar las papas en rodajas muy delgadas para después hervirlas. Para sorpresa del cocinero, el exigente comensal terminó encantado con el resultado y desde ahí se popularizó esta nueva forma de preparación. O eso dicen los estadounidenses.

Los ingleses, por otro lado, mantienen aún hoy en día que fueron ellos quienes inventaron el platillo, argumentándolo con una receta para hacer “Papas fritas en rodajas o virutas” publicada en 1822 en un famoso libro británico de cocina de la época.

 

Un inesperado competidor por su invención

Así es como llegamos al presente, en donde la historia de la papa frita ha dado un inesperado giro en la trama, pues, todo parece indicar que son un invento latinoamericano.

Franciso Núñez de Pineda y Bascuñán en su obra Cautiverio feliz de 1673 menciona que en la comida que se ofrece a dos caciques las mujeres servían las papas fritas y guisadas. Este suceso ocurrió según la obra en 1629 en la región de Biobío en Chile.

 

El día de la papa frita

Mientras los países se pelean, las personas comunes como nosotros preferimos disfrutar en hermandad de la receta que belgas, o franceses, o ingleses o estadounidense o chilenos trajeron para nosotros. Es por eso por lo que existe el Día de la Papa Frita, como un símbolo de la hermandad que nos une a través de un platillo de dudosa procedencia. Y todo está muy bien hasta que:

 

Las papas fritas son adictivas

Según estudios hechos por científicos alemanes al patrón de actividad de las ratas después del consumo de papas fritas inglesas, para el cerebro resulta irresistible este platillo no sólo por sus carbohidratos y su contenido en grasa, sino también por las respuestas del cerebro relacionadas con el sistema de recompensas, pero se desconoce aún qué sustancia genera este efecto. Aun así, es muy poco probable que nuestros familiares y amigos nos hagan una intervención por comerlas, pues ellos comprenderán enteramente nuestro sentir. ¿Por qué no invitarlos a una cata de hamburguesas y cervezas con papas a la francesa?

 

Desde ese descubrimiento hasta hace unos años que las taquerías tuvieron la idea visionaria de comenzar a incorporarlas en sus órdenes, sin duda la historia de las papas fritas es un ejemplo de que, aun siendo un tubérculo, puedes lograr cosas increíbles si te lo propones.